Unos ajustes que se notan

Igual después de una semana es normal: tu piel todavía no ha tenido tiempo. Estos ajustes suelen notarse enseguida:

  • La preparación: aféitate después de la ducha o, si no, moja la cara y el cuello con agua templada durante un minuto. Deja actuar la espuma otro minuto antes de empezar.
  • Una cuchilla nueva.
  • Pasadas más cortas, de dos o tres centímetros. Aclara el cabezal cada dos o tres pasadas.
  • La piel tensa, con la mano libre.
  • Cada zona del cuello, plana antes de pasar: barbilla arriba, cabeza girada (sección 7 de la guía).
  • Donde no notes ningún cambio, repite la prueba del dedo: puede que la flecha no sea la buena.

Sigue con el plan. La segunda semana, aféitate a diario si tu piel responde. Si no, sigue día sí, día no un poco más: lo que cuenta son las etapas, no el calendario.

Alex